Etica contemporanea
La Ética contemporánea es muy compleja, y exige más generosidad en el inventario de la que suele ofrecerse. Además, como todo en nuestros días, está sometida a una fuerte aceleración. Tal cosa explica que dos textos generales sobre la Ética del siglo XX, ambos con gran éxito académico y editorial, como son los de La filosofía moral contemporánea, de W.D. Hudson y Ética contemporánea, de Mary Warnock no hagan la menor mención a Apel o a Habermas, que en los últimos años se han convertido en referencias obligadas. Decimos esto porque somos conscientes de que son muchos los autores que se quedan fuera, y tal vez pocas las razones para incluirlos.
Dentro de la Ética Contemporánea incluimos no solo las doctrinas éticas actuales, sino también aquellas que, no obstante haber surgido en el siglo XIX,tal es el caso de las ideas de Kierkegaard, Stirner o Marx
Axiología

La axiología es una rama de la Filosofía que estudia los valores. La axiología se aplica también a otros ámbitos como el Derecho y la Pedagogía, en el que aparecen temas de carácter axiológico. En ocasiones se utilizan los términos Filosofía de los valores y Teoría de los valores.
La axiología forma parte de la Filosofía, se centra en estudio y análisis de la naturaleza y las funciones de los valores. Aunque el concepto de axiología se comienza a utilizar en el siglo XX, los valores ya fueron objeto de estudio por parte de la Filosofía a través de autores como Sócrates, Platón, Aristóteles y Kant.
Uno de los temas principales de la axiología filosófica es la objetividad y subjetividad de los valores. En este ámbito también se estudian, en ocasiones por oposición de significado, los llamados 'valores negativos'.
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ser y tener
ser :
El concepto de ser se puede ver desde el punto de vista antropológico y psicológico.
Para la modalidad de existencia del tener la verdadera esencia del ser es el “tener”, y si uno no tiene nada “no es nada”. El consumista dirá: “yo soy lo que tengo y lo que consumo”. Desde esta lógica parece imposible seguir las enseñanzas de Buda quien decía que no debemos aspirar a las posesiones, o las de Jesús que afirmó que al hombre no le aprovecha ganar todo el mundo y luego perderse a sí mismo.Según Aristóteles, une al tener con la posesión se expresa de muchas maneras. Por lo pronto indica lo que imprime una acción en virtud de su naturaleza o de un efecto propio: y así se dice, que la fiebre posee al hombre, que el tirano posee la ciudad, que los que están vestidos poseen su vestido.En el mismo sentido se aplica también la palabra tener a lo que retiene los objetos; sin esto, se separarían en virtud de su fuerza propia
La antropología es una rama de la filosofía que se dedica al estudio del ser humano, alma y cuerpo. Su objeto de estudio es conocer mas acerca de la existencia del ser humano y la necesidad de profundizar en si mismo.
Antropología griega, media, moderna, contemporánea.
Tener:
Imagínate: tener el control de tu existencia, de tus emociones y pensamientos, elegir con sabiduría las mejores acciones, desarrollar la fortaleza y superar las pruebas, es decir, crecer y avanzar también por dentro.
“Conócete a ti mismo”, enseñaba el filósofo griego Sócrates. Y es que la filosofía, esa actividad tan natural en el hombre de preguntarse y buscar la sabiduría que le falta, es esa llave interior que nos permite realizarnos plenamente en la vida.
La ética de la responsabilidad
Repito que quien hace política se entrega a las fuerzas diabólicas que rondan en torno a toda violencia
Max Weber
De acuerdo a Max Weber, el medio decisivo de la política es la violencia.
En estos días de enfrentamiento entre las movilizaciones estudiantiles y el Gobierno, la violencia es el tono del ambiente. Los estudiantes ejercen un acto de coerción afirmándose en la fuerza que les da el apoyo físico masivo de las marchas y el apoyo moral que se expresa en los resultados de las encuestas en las que no baja de 80% la adhesión ciudadana a sus reivindicaciones. El Gobierno, por su parte, recurre a la coerción de la Ley y mueve sus fuerzas policiales para reprimir el ímpetu de los movimientos y, de paso, aquel subproducto acaparador de cámaras y titulares: el vandalismo encapuchado.
Ambos bandos en conflicto están convencidos de la justeza de sus respectivas causas: los movilizados por los cambios que creen necesarios, el Gobierno por mantener la esencia del statu quo que les favorece y el orden público. Los dos contrincantes se atrincheran en sus respectivas éticas de la convicción, aconsejados por esa voz silenciosa en sus conciencias que les dice que lo justo de su razón amerita todo el esfuerzo para imponerse sobre el adversario, a cualquier precio, sin considerar las consecuencias. Si ellas son malas, la culpa es del otro.
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